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Nosotros

Hecho en México,
con orgullo

El oficio

De agave a botella

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Cultivo

Cada agave Azul crece entre 6 a 8 años antes de ser cosechado. Solo las plantas que alcanzan su punto máximo de maduración son seleccionadas para su jima.

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Jima

Los jimadores cortan las pencas del agave con precisión para extraer la piña, el corazón del tequila.

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Cocción

Las piñas de agave se cuecen en autoclave durante 8 horas y permanecen 16 horas más en reposo. Este proceso transforma sus almidones en azúcares fermentables, preservando la esencia del agave y el perfil que distingue a Buen Punto.

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Molienda

Las piñas cocidas se procesan en una moledora de rodillos, que extrae el mosto rico en azúcares con el máximo aprovechamiento del agave.

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Fermentación

El mosto fermenta de manera natural con levaduras presentes en el ambiente, transformando azúcares en alcohol y desarrollando los aromas que nos distinguen.

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Destilación

Mediante una doble destilación, se obtiene un tequila de gran pureza y suavidad. Este proceso realza la expresión y da vida al perfil elegante que caracteriza a Buen Punto.

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Maduración

El tiempo completa la obra. 6 meses en barricas de roble blanco francés permiten que el tequila desarrolle una personalidad con un equilibrio perfecto entre la frescura del agave y la riqueza de la madera.

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Embotellado

Cada botella resguarda el resultado de años de trabajo en el campo y un proceso elaborado con dedicación. Así nace Buen Punto, listo para ser compartido.

Lo que nos define

Tres compromisos

Origen

Raíces profundas

Nacemos en Tonaya, Jalisco, una tierra de agave, tradición y carácter. Nuestro compromiso es honrar ese origen en cada botella.

Proceso

Hecho con paciencia

Cuidamos el proceso con respeto, tiempo y autenticidad, buscando un tequila equilibrado que conserve la esencia de lo artesanal.

Encuentro

Momentos que importan

Existimos para acompañar buenas pláticas, mesas compartidas e instantes que se quedan en la memoria.